Depilación

Los mitos de la adicción al sexo

viernes, 30 de abril de 2010 0 comentarios

Al fin la psiquiatría va a ocuparse de incluir en el manual de trastornos mentales a la famosa adicción al sexo que ahora dicen padecer algunos hombres. No dudo que muchos califiquen dentro de la probable patología, pero me temo que en la fiesta se colarán unos cuantos vivillos, ya que es más conveniente declararse enfermitos y no infieles por deporte. Es que en este mundo de especulación financiera el adulterio puede costarte una fortuna, como a Tiger Woods, que con tal de no largar los millones ha prometido hacer el “tratamiento”.




En cambio desde hace siglos las mujeres padecen el estigma por un rótulo mal puesto, porque quienes sufrieron (o sufren) ninfomanía o la versión femenina de la adicción al sexo, fueron (y son) tenidas por putas, y no por enfermas. Eso NO quiere decir que una mujer contemporánea que lleva una vida sexual hiperactiva sea una ninfómana. Pero la confusión generalizada, me parece, surge de subestimar o mal interpretar el significado de la palabra. Hoy si una chica se divierte a su manera en la intimidad enseguida la catalogan como “ninfómana”, pero el mote no es chiste….


A saber, ninfómana es un término formado por otros dos: ninfa y manía. En la mitología griega las ninfas eran las divinidades “de las aguas claras, de los manantiales y de las fuentes…Viven en cavernas y lugares húmedos. En el desarrollo de la personalidad representan una expresión de los aspectos femeninos de lo inconsciente” explica Oscar Urbiola, autor de la Enciclopedia del Sexo.

Estas damas acompañan al dios Dionisio, y como dice Juan Eduardo Cirlot en su Diccionario de Símbolos, las damas que ” acompañan a algunas deidades representan las ideas accesorias de ese dios. Las ideas del exceso el desenfreno festivo, etílico, y sobre todo sexual, rodeaban a Dionisio” que en su infancia tuvo a las ninfas por niñeras. Es decir que las ninfas quedaron asociadas al desborde de su jefe.

Manía es, en términos psiquiátricos, la exaltación de los estados de ánimo, un trastorno mental que se manifiesta mediante la hiperactividad, la conducta obsesiva y el deseo desordenado por algo. En esto se inscribe el también llamado furor o fiebre uterina, que no es sino una mujer que tiene deseos sexuales exagerados e insaciables. Según algunos psiquiatras -porque no todos adhieren a la teoría - la enfermedad se desarrolla en la infancia culpa de una excesiva demostración de cariño por parte de los padres hacia la hija, que vive sobrestimulada en un ámbito claramente erótico, donde sus progenitores no paran de tocarla y besarla. La nena, si no recibe otras muestras de afecto mediante gestos, actitudes y palabras, crecerá dependiente de esa demostración física para sentirse querida.

De grande esa mujer buscará sexo en cualquier parte, y mantendrá muchas relaciones ocasionales para saciar su apetito feroz, lo que a los ojos de las demás la convertirá en un objeto carnal y no en un ser digno de amor, sostienen los bochólogos.

Una víctima famosa de esta enfermedad fue Valeria Mesalina, la cuarta esposa del emperador Claudio (10 ac al 54 dc). Según Plinio el Viejo se iba de ronda por los puticlubs de Roma y hasta llegó a acostarse con 25 clientes en una sola noche.

Lamentablemente muchos hombres creen que lo mejor que puede pasarles en la vida es cruzarse con una ninfómana, lo que en rigor será destructivo ya que ninguno podrá seguirle el tren. Ese comportamiento patológico suele causarles ansiedad, lastima su autoestima créandoles angustia, inseguridad y una sensación de castración e impotencia, además de quedar de cama.


Conclusión, hay que tener cuidado con las palabras cuando juzgamos a los demás (cosa que tampoco deberíamos hacer).



Fuente

Un estudio reciente sugiere que los efectos de la pobreza, desde el hacinamiento hasta la falta de calefacción y la dieta inadecuada, se combinan para reducir las probabilidades de que los bebés y los niños que están aprendiendo a caminar sean saludables y crezcan normalmente.

"Los hallazgos actuales suscitan preocupaciones graves sobre el bienestar futuros para los niños estadounidenses, teniendo en cuenta el crecimiento de la pobreza entre las familias que tienen niños pequeños y los ingresos y beneficios inadecuados de muchos hogares para satisfacer los costos variables de alimentación, vivienda y energía", señala en un comunicado de prensa del Centro Médico de Boston la Dra. Deborah Frank, autora líder del estudio, pediatra y directora de la Clínica Grow del hospital.

Los autores anotaron que la investigación y las intervenciones con frecuencia no tienen en cuenta las "adversidades materiales", como menos acceso a alimentos, problemas de vivienda y calefacción inadecuada de los hogares, cuando consideran los efectos de la pobreza en los niños.

En el nuevo estudio, publicado en línea el 12 de abril en la revista Pediatrics, participaron más de 7,000 niños entre los 4 meses y los 3 años que acudieron a clínicas urbanas de atención primaria o a departamentos de emergencia de hospitales para recibir atención.

Estos niños tenían menos probabilidades de maneras normales de crecer, de tener salud o de desarrollarse, el "bienestar", sus sus puntajes eran superiores en un índice que evaluaba las adversidades. La discrepancia se mantuvo incluso después de que los investigadores tuvieron en cuenta factores que podrían alterar sus hallazgos.

"Sabemos que las privaciones al principio de la vida pueden arraigarse biológicamente y forzar a los niños hacia trayectorias negativas que ponen en peligro sus salud, su preparación para estar en la escuela y su capacidad para ganarse la vida en la adultez", aseguró Frank. "También sabemos que los remedios para muchas de estas adversidades se pueden alcanzar si nuestra sociedad decide implementarlos".

Desde | HealthDay News/DrTango

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En países en desarrollo como Perú, donde la deficiencia de zinc es común, el uso de suplementos de zinc en el embarazo disminuye las enfermedades que causan diarrea en los bebés.

Un grupo de bebés peruanos de mujeres que habían tomado zinc durante el embarazo sufrieron menos días con diarrea que los hijos de aquellas que habían recibido placebo.

Además, aquellos bebés fueron también menos propensos a sufrir ataques de diarrea durante más de una semana.

Millones de niños pequeños en el mundo en desarrollo sufren diarrea, que puede ser fatal. La deficiencia de zinc eleva el riesgo de muerte por diarrea, neumonía, malaria e infecciones.

Estudios previos habían demostrado que el uso de suplementos de zinc en niños pequeños con diarrea elimina el problema más rápido, publica The Journal of Pediatrics. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tratar la diarrea aguda con suplementos de zinc e hidratación.

Aun así, poco se sabe de cuál es el período preparto "en el que el zinc ayudaría más al sistema inmunológico", señala el equipo de la doctora Laura E. Caulfield, de Center for Human Nutrition, Department of International Health, Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, en Baltimore.

En un estudio previo realizado en Bangladesh, el uso de suplementos de zinc durante el embarazo redujo un 26 por ciento el riesgo de diarrea y un 64 por ciento el riesgo de diarrea grave en los bebés.

El equipo de Caulfield analizó si el uso de suplementos de zinc en el embarazo en un barrio muy pobre en Lima, Perú, reduciría las diarreas en bebés hasta 12 meses después del parto.

En total, 214 mujeres tomaron un suplemento diario con 15 miligramos de zinc, 60 miligramos de hierro y 250 microgramos de ácido fólico, mientras que 207 mujeres (grupo control) tomaron un suplemento de placebo, con la misma apariencia, pero sólo con hierro y ácido fólico.

El equipo siguió a unos 420 bebés. Entre los 6 meses y 1 año, el 80 por ciento de los bebés sufrió por lo menos un episodio de diarrea (entre 0 y 11 episodios).

Según el equipo, los hijos de las usuarias de zinc en el embarazo estuvieron enfermos el 6 por ciento de los días bajo observación, mientras que los bebés del grupo control estuvieron enfermos el 8 por ciento de los días que duró el seguimiento.

Además, los bebés de las usuarias de zinc fueron un 34 por ciento menos propensos a sufrir un episodio de diarrea durante más de una semana o a tener moco en la materia fecal (un signo de alta gravedad de la diarrea).

El equipo obtuvo también algunas evidencias de reducción de la cantidad de casos de sarna (enfermedad cutánea contagiosa causada por un ácaro pequeño) en los bebés de las usuarias de zinc.

La diarrea es "una de las principales causas de mortalidad en el mundo", escribe el equipo.

El estudio respalda la necesidad de mejorar los niveles prenatales de zinc, especialmente en las poblaciones sin recursos y subnutridas para proteger a los bebés de la diarrea, agrega.

Aun así, el equipo señala que "faltan responder muchas preguntas sobre los beneficios del uso de suplementos de zinc en el embarazo". Entre ellas, cómo la exposición prenatal al zinc previene la diarrea infantil.

Desde | Reuters Health

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Debo decir que el primer regalo que recibe mi bebé ha sido de parte de la gente hermosa de Casa dei Bambini, quienes me mandaron el precioso rebozo que ven en la foto.

El rebozo es de argollas... y qué decirles !!!! Es de color beige con encaje y es realmente de una calidad superior.

Lo estuve usando para practicar y es muy sencillo de llevar. Luce super bien y sé que mi bebé estará por demás feliz de estar pegadito a mi.

Casa dei Bambini en su web nos recuerda lo importante de usar un rebozo, tanto para los bebés, como para las mamás y que con estos rebozos podremos llevar a nuestros bebés siempre con nosotras, y así el bebé podrá:

* Estar unido a tu cuerpo,
* Escuchar tu corazón latiendo,
* Percibir tu aroma,
* Escuchar tu voz,
* Sentir tu movimiento,
* Relajarse y pueda disfrutar el mundo desde la perspectiva de tu altura...

Además es bueno para papá y mamá porque:

* Tendrán mayor libertad de movimiento,
* Repartirán su peso entre el hombro y la espalda, evitando dolores de brazo y caderas
* Mamá podrá amamantar de forma discreta y segura,
* Arrullarán mejor a su bebé y...
* Fomentarán una relación más cercana con nuestros bebés.



Para consultar sobre éste y otros productos, visita la web de Casa dei Bambini

Cerca de la mitad de todas las lesiones deportivas sufridas por niños de la escuela media y escuela secundaria se deben al exceso de uso. Muchas de esas lesiones podrían haberse evitado.

Ese es el mensaje de la reciente campaña Stop Sports Injuries (no más lesiones deportivas), encabezada por una coalición de grupo de médicos y atletas de elite, como la leyenda profesional del golf Jack Nicklaus, el gran ex lanzador de las grandes ligas John Smoltz y el mariscal de campo de la Universidad de Oklahoma Sam Bradford, ganador del trofeo Heisman de 2009.

"Hay varios factores detrás del aumento en las lesiones por exceso de eso, pero lo más importante es la especialización. Se está forzando a los niños a elegir un deporte y a jugarlo todo el año", señaló el Dr. James Andrews, cirujano ortopedista, presidente de la Sociedad Ortopédica Estadounidense para la Medicina Deportiva (American Orthopaedic Society for Sports Medicine) y copresidente de la campaña Stop Sports Injuries.

"Los deportes solían ser algo estacional. Si jugó béisbol en su juventud, solía tener el invierno libre. Ahora, la gente cree que se puede mejorar jugando todo el año, aunque no siempre es mejor", señaló Andrews.

Smoltz, que ahora es narrador deportivo de televisión, estuvo de acuerdo. "Cuando estaba creciendo, practiqué todos los deportes y disfruté cada momento. No me parecía que debía competir de manera tan magnificada que me fueran a reclutar o a mirar. Si le pregunta a cualquier jugador de ligas mayores, y a otros atletas profesionales, muy pocos dirán que juegan todo el año", aseguró Smoltz. "Estos muchachos necesitan recuperarse y practicar otros deportes", agregó.

Según la campaña Stop Sports Injuries, los deportes con los mayores riesgos de lesiones por exceso de uso para los niños son béisbol, básquetbol, porritas, baile, fútbol americano, gimnasia olímpica, atletismo, fútbol, softbol, natación, tenis y voleibol.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informan que solo en los atletas de secundaria se presentan unos dos millones de lesiones, 500,000 visitas al médico y 30,000 hospitalizaciones cada año. Además, los cirujanos ortopédicos están viendo ahora dos tendencias, un aumento rápido en la cantidad de lesiones deportivas juveniles y una reducción en la edad de los atletas jóvenes que presentan lesiones por exceso de uso. La campaña informó que según la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos, cada año más de 3.5 millones de niños de 14 años o menos reciben tratamiento por lesiones deportivas.

Según la campaña, los niños y los adolescentes que practican deportes pueden sufrir dos tipos de lesiones, las agudas y las causadas por exceso de uso. Las lesiones agudas son lesiones más obvias que son causadas por un solo trauma, como ser golpeado por una pelota de béisbol o romperse un hueso. Las lesiones por exceso de uso aparecen con el tiempo por repetir el mismo movimiento de manera reiterada. El codo de tenista es un ejemplo de lesión por exceso de uso.

Además, padres y entrenadores no siempre podrían darse cuenta de que ha habido una lesión por exceso de uso. Los niños solo quieren seguir jugando y quizá no lo mencionen. "Los niños no tienen un indicador que les diga cuándo detenerse. Todavía no son capaces de atender las señales de su propio organismo. "Prefieren salir al campo a jugar", señaló Smoltz.

Entre las señales que los padres deben tener en cuenta que podrían indicar una lesión por exceso de uso se encuentran las siguientes:

* Usar especialmente un lado del cuerpo más que el otro.
* Aspecto de sentir dolor al usar cierta parte del cuerpo.
* Problemas para dormir.
* Dolores de cabeza.
* Rigidez muscular o de las articulaciones.

"Los padres necesitan participar y escuchar a sus propios hijos. También necesitan saber de los deportes de sus hijos y conocer sus riesgos", recomendó Andrews. Aseguró que los padres también necesitan tener en cuenta que una lesión menor cuando un niño está pequeño puede conducir a una más grande cuando el niño crece. Dijo que están acudiendo a él muchos niños que tienen lesiones de tipo adulto que necesitan cirugías reconstructivas extensas incluso antes de salir de la secundaria.

"Los niños pequeños son mucho más vulnerables porque tienen cartílago blando, músculos débiles y todavía están creciendo", aseguró Andrews, quien anotó que algunos padres también esperan que si su hijo resulta lesionado, un cirujano ortopédico pueda resolver el problema, cualquiera que sea.

"Los padres a veces tienen expectativas poco realistas de que podemos arreglar cualquier cosa, pero una lesión conlleva el riesgo de problemas posteriores, como artritis", dijo.

"No podemos prevenir todas estas lesiones, pero nos gustaría poder hacer lo que podamos para mantener a los niños jugando y después de la cirugía", agregó Andrews.

"Tenemos que volver a hacer que los deportes sean divertidos". El 70 por ciento de los niños deja de jugar para cuando cumple 13 años, muchos por agotamiento y pérdida del interés. Los niños deben divertirse más, simplemente salir a jugar", recomendó Smoltz.

"Si usted tiene talento y simplemente juega, se nota", agregó. "Se puede practicar, pero no debería ser un trabajo de todo el año para los niños".

Desde | HealthDay News/DrTango

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"Cuando bajamos del auto, a Simona le faltaba una hebilla del pelo. Mi mujer insistía en que ella le había puesto tres hebillas y que faltaba una; revisamos todo el auto y seguía sin aparecer", recuerda Nicolás Luján, papá de Simona, que por aquel entonces no llegaba al año.

La radiografía no dejó lugar a dudas: Simona se había tragado la hebilla, que, por ser de metal, se observaba con claridad en la placa. Afortunadamente, no hizo falta ninguna intervención para sacar el cuerpo extraño, ya que siguió su camino hasta el pañal. De ahí en más, Simona sólo usó hebillas de plástico.



Monedas, pequeños juguetes y sus partes y pedazos, pilas, semillas y hebillas, bolitas, alfileres y clavos... Sólo a la guardia del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez llega todos los meses una veintena de chicos que se han tragado algo que no debían, que es todo aquello capaz de suscitar la atención de los menores de 5 años, que son los más propensos a llevarse todo a la boca.

Si bien la asfixia es el peligro mayor, ya que los objetos pueden obstruir la vía aérea hasta imposibilitar la respiración, no es el único riesgo que presenta la ingestión de cuerpos extraños. "Con las pilas botón hay que tener especial cuidado, y llegada la sospecha de que el chico se ha tragado una, hay que consultar inmediatamente, ya que puede perforar el esófago", advierte el doctor Jorge Fiorentino, jefe del Departamento de Urgencias del citado hospital.

Esas pilas son el principal temor de los médicos que atienden a niños por aspiración de objetos extraños. Más allá de que las sustancias que contienen, que son tóxicas, presentan el riesgo de provocar quemaduras internas, ya que los dos polos se encuentran en la misma cara de la pila, que al entrar en contacto con la mucosa del esófago descarga electricidad.

Además, agrega Fiorentino: "Por presión directa contra la pared del esófago, la pila puede perforarlo y crear una situación gravísima, que incluso puede complicarse con una mediastinitis".

Conclusión: las pilas botón, presentes hoy en calculadoras, relojes, juegos electrónicos e infinidad de otros productos, deben estar fuera del alcance de los chicos.

Cuerpos extraños

Pero lo mismo vale para una gran lista de elementos que el equipo de endoscopia del Hospital de Niños suele extraer del esófago, nariz y oído de los pequeños, en especial de los menores de 5 años (que representan el 80% de los pacientes que acuden a ese hospital por este motivo), y más especialmente aún en los menores de 3.

Como advierte el Manual de Prevención de Accidentes, elaborado por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), "cualquier objeto pequeño, que se pueda introducir por completo en la boca representa un riesgo potencial".

En el caso de Martina Bosch, el cuerpo extraño fue una bolita de telgopor. "Martina estaba jugando en un puf relleno de telgopor, y al rato se acerca llorando y diciendo que se le había metido una bolita de telgopor en la nariz", cuenta Jorge, el papá de Martina, que por aquel entonces tenía 4 años.

"No se le veía nada en la nariz, pero ella decía que le dolía, así que fuimos al hospital, donde la revisaron, y tampoco encontraron nada. Nos dijeron que esperáramos: si aparecía la fiebre, ésta sería un signo de infección causada por el telgopor; las otras posibilidades eran que saliera sola o que se la tragara."

Martina no tuvo fiebre, y en la siguiente consulta los médicos dieron por cerrado el caso. "Sólo fue un susto", recuerda Jorge.

Pero aunque casi todo objeto pequeño puede ser tragado, aspirado o metido en la oreja del infante, asegura Fiorentino, lo que más frecuentemente se tragan los chicos son las monedas. Otro rubro importante, como era de esperar, son los juguetes.

"Habida cuenta de que los juguetes infantiles, o fracciones de ellos, son responsables de una importante cantidad de aspiraciones y atragantamientos, deben comprarse teniendo en cuenta las destrezas del niño y no sólo según su edad. Las recomendaciones del fabricante pueden servir de guía, ya que un juguete demasiado avanzado o demasiado sencillo para el niño puede ser usado de manera equivocada y causar una lesión."

Y como no hay juguete más atractivo que el del hermano mayor, Fiorentino aconseja enseñar a los hermanos mayores a guardar sus juguetes fuera del alcance de sus hermanos menores.

Pero ¿cuáles son los síntomas que pueden sugerir que el chico se ha tragado algo que no debía? En caso de ingestión, un babeo intenso, dolor y la imposibilidad de tragar alimentos son los síntomas básicos. Pero si el chico se ha metido un objeto en el orificio de la nariz, lo delatarán la presencia de gran cantidad de moco (a veces con sangre) y el dolor; si es la oreja el sitio afectado, dolor y alguna dificultad auditiva serán los síntomas.

"Ante la sospecha de que un niño haya ingerido un cuerpo extraño, consulte con la guardia del hospital, a veces una simple revisación y una placa radiográfica evita males mayores", asegura Fiorentino.

"Normalmente, se controla a través de las placas radiográficas que el cuerpo extraño no quede trabado en el tracto digestivo", dice Nicolás Luján, que, además de ser el padre de Simona, es pediatra del Hospital Británico, donde ha atendido muchos casos como el de su hija. "Los casos en que se debe extraer el cuerpo extraño son los menos", agrega


CLAVES
  • No perder al niño de vista. Los chicos son curiosos y exploradores. No alcanza con ocultar los objetos peligrosos.
  • No ofrecer al niño bolitas, monedas, dados, botones y objetos pequeños para jugar. Tampoco, muñecos con ojos que puedan desprenderse.
  • La alimentación de los pequeños, aunque coman solos, debe estar supervisada por un adulto.
  • Tener especial cuidado con las pilas botón, y guardarlas fuera del alcance de los niños.

Fuente: La Nación.

Originalmente en Comunidad Online Mamuchas | Foro para mamás subido por Vero.

Un nuevo estudio confirmó que las mujeres con incontinencia en el embarazo son más propensas que el resto a seguir padeciéndola después del parto. La buena noticia, según los autores, es que existen formas de reducir ese riesgo.

En un estudio sobre más de 1.100 madres primerizas, un equipo en España halló que el 39 por ciento había sufrido incontinencia urinaria, o pérdida de orina, en algún momento del embarazo. Otro 10 por ciento había sufrido incontinencia anal (pérdida no controlada de heces o gases).

Esas mujeres eran más propensas que aquellas sin incontinencia en el embarazo a tener síntomas a las siete semanas del parto. El 16 por ciento tenía incontinencia urinaria y el 7 por ciento, incontinencia anal.

El riesgo de seguir sufriendo el problema después del parto fue tres y seis veces mayor, respectivamente, que en el grupo de mujeres continentes durante el embarazo.

El estudio, publicado en Obstetrics & Gynecology, confirmó también que el parto vaginal tiene más riesgos que la cesárea. Las mujeres que habían tenido un parto vaginal eran tres veces más propensas que las que habían tenido un parto por cesárea a desarrollar incontinencia urinaria o anal postparto.

De las 692 mujeres con parto vaginal que respondieron un cuestionario a las siete semanas del parto, 139 tenían síntomas de incontinencia urinaria y 57, de incontinencia anal.

Los resultados confirmaron que el parto vaginal y la incontinencia durante el embarazo son factores de riesgo de este problema en la etapa postparto, indicó a Reuters Health Maite Solans-Domenech, de la Agencia Catalana de Evaluación e Investigación de Tecnologías Médicas, en Barcelona.

Pero el estudio destacó también formas posibles de reducir ese riesgo, según la autora.

Por ejemplo, trabajos previos habían asociado el aumento excesivo de peso con un mayor riesgo de desarrollar incontinencia durante el embarazo, mientras que en el nuevo estudio estuvo asociado sólo con la incontinencia anal.

De modo que engordar la cantidad recomendada para el embarazo ayudaría a prevenir la incontinencia durante y después del embarazo.

Además, quienes hacen ejercicios para reforzar los músculos del piso pelviano (ejercicios de Kernel) tienen menos riesgo de desarrollar incontinencia en el embarazo, apuntó.

En cuanto al tipo de parto, la autora agregó que la cesárea no puede considerarse una estrategia para prevenir la incontinencia.

De todos modos, dijo que cuando una mujer ya tiene factores de riesgo de incontinencia postparto, como ser mayor de 35 o tener antecedentes familiares, los médicos deberían evitar el uso de fórceps u otros instrumentos durante el parto vaginal, o la realización de una episiotomía, que es una incisión para agrandar la abertura vaginal durante el parto.

Desde | Medline

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El peligro de los objetos pequeños

domingo, 11 de abril de 2010 0 comentarios

La ingestión de cuerpos extraños, como monedas o pilas de reloj, puede causar asfixia o incluso lesiones del tracto digestivo.
"Cuando bajamos del auto, a Simona le faltaba una hebilla del pelo. Mi mujer insistía en que ella le había puesto tres hebillas y que faltaba una; revisamos todo el auto y seguía sin aparecer", recuerda Nicolás Luján, papá de Simona, que por aquel entonces no llegaba al año.

La radiografía no dejó lugar a dudas: Simona se había tragado la hebilla, que, por ser de metal, se observaba con claridad en la placa. Afortunadamente, no hizo falta ninguna intervención para sacar el cuerpo extraño, ya que siguió su camino hasta el pañal. De ahí en más, Simona sólo usó hebillas de plástico.

Monedas, pequeños juguetes y sus partes y pedazos, pilas, semillas y hebillas, bolitas, alfileres y clavos... Sólo a la guardia del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez llega todos los meses una veintena de chicos que se han tragado algo que no debían, que es todo aquello capaz de suscitar la atención de los menores de 5 años, que son los más propensos a llevarse todo a la boca.

Si bien la asfixia es el peligro mayor, ya que los objetos pueden obstruir la vía aérea hasta imposibilitar la respiración, no es el único riesgo que presenta la ingestión de cuerpos extraños. "Con las pilas botón hay que tener especial cuidado, y llegada la sospecha de que el chico se ha tragado una, hay que consultar inmediatamente, ya que puede perforar el esófago", advierte el doctor Jorge Fiorentino, jefe del Departamento de Urgencias del citado hospital.

Esas pilas son el principal temor de los médicos que atienden a niños por aspiración de objetos extraños. Más allá de que las sustancias que contienen, que son tóxicas, presentan el riesgo de provocar quemaduras internas, ya que los dos polos se encuentran en la misma cara de la pila, que al entrar en contacto con la mucosa del esófago descarga electricidad.

Además, agrega Fiorentino: "Por presión directa contra la pared del esófago, la pila puede perforarlo y crear una situación gravísima, que incluso puede complicarse con una mediastinitis".

Conclusión: las pilas botón, presentes hoy en calculadoras, relojes, juegos electrónicos e infinidad de otros productos, deben estar fuera del alcance de los chicos.

Cuerpos extraños

Pero lo mismo vale para una gran lista de elementos que el equipo de endoscopia del Hospital de Niños suele extraer del esófago, nariz y oído de los pequeños, en especial de los menores de 5 años (que representan el 80% de los pacientes que acuden a ese hospital por este motivo), y más especialmente aún en los menores de 3.

Como advierte el Manual de Prevención de Accidentes, elaborado por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), "cualquier objeto pequeño, que se pueda introducir por completo en la boca representa un riesgo potencial".

En el caso de Martina Bosch, el cuerpo extraño fue una bolita de telgopor. "Martina estaba jugando en un puf relleno de telgopor, y al rato se acerca llorando y diciendo que se le había metido una bolita de telgopor en la nariz", cuenta Jorge, el papá de Martina, que por aquel entonces tenía 4 años.

"No se le veía nada en la nariz, pero ella decía que le dolía, así que fuimos al hospital, donde la revisaron, y tampoco encontraron nada. Nos dijeron que esperáramos: si aparecía la fiebre, ésta sería un signo de infección causada por el telgopor; las otras posibilidades eran que saliera sola o que se la tragara."

Martina no tuvo fiebre, y en la siguiente consulta los médicos dieron por cerrado el caso. "Sólo fue un susto", recuerda Jorge.

Pero aunque casi todo objeto pequeño puede ser tragado, aspirado o metido en la oreja del infante, asegura Fiorentino, lo que más frecuentemente se tragan los chicos son las monedas. Otro rubro importante, como era de esperar, son los juguetes.

"Habida cuenta de que los juguetes infantiles, o fracciones de ellos, son responsables de una importante cantidad de aspiraciones y atragantamientos, deben comprarse teniendo en cuenta las destrezas del niño y no sólo según su edad. Las recomendaciones del fabricante pueden servir de guía, ya que un juguete demasiado avanzado o demasiado sencillo para el niño puede ser usado de manera equivocada y causar una lesión."

Y como no hay juguete más atractivo que el del hermano mayor, Fiorentino aconseja enseñar a los hermanos mayores a guardar sus juguetes fuera del alcance de sus hermanos menores.

Pero ¿cuáles son los síntomas que pueden sugerir que el chico se ha tragado algo que no debía? En caso de ingestión, un babeo intenso, dolor y la imposibilidad de tragar alimentos son los síntomas básicos. Pero si el chico se ha metido un objeto en el orificio de la nariz, lo delatarán la presencia de gran cantidad de moco (a veces con sangre) y el dolor; si es la oreja el sitio afectado, dolor y alguna dificultad auditiva serán los síntomas.

"Ante la sospecha de que un niño haya ingerido un cuerpo extraño, consulte con la guardia del hospital, a veces una simple revisación y una placa radiográfica evita males mayores", asegura Fiorentino.

"Normalmente, se controla a través de las placas radiográficas que el cuerpo extraño no quede trabado en el tracto digestivo", dice Nicolás Luján, que, además de ser el padre de Simona, es pediatra del Hospital Británico, donde ha atendido muchos casos como el de su hija. "Los casos en que se debe extraer el cuerpo extraño son los menos", agrega.

CLAVES

* No perder al niño de vista. Los chicos son curiosos y exploradores. No alcanza con ocultar los objetos peligrosos.
* No ofrecer al niño bolitas, monedas, dados, botones y objetos pequeños para jugar. Tampoco, muñecos con ojos que puedan desprenderse.
* La alimentación de los pequeños, aunque coman solos, debe estar supervisada por un adulto.
* Tener especial cuidado con las pilas botón, y guardarlas fuera del alcance de los niños.

Desde | La Nacion

La nota fue extraida del link anterior. Si tienes dudas o sugerencias sobre derecho de autor favor de remitirse a la liga mencionada con anterioridad.